26/ Refuerzo y aversión
Cuando se permite a un animal despierto controlar la estimulación de su propio hipotálamo a través de alguna respuesta el animal podría tomar la conducta como hábito durante un largo periodo de tiempo, como si esa conducta le produjese placer o recompensa y y prefiriese trabajar para recibir esa estimulación que para obtener alimento.
Similares respuestas se producen en estructuras como el fascículo cerebral medio situado desde el área septal (lóbulo frontal) a la base del tallo cerebral y conocido como sistema de refuerzo.
También en el hipotálamo se encuentran unas estructuras capaces de producir un efecto contrario al sistema de refuerzo, esta es el área de aversión y que lleva al animal a cesar inmediatamente en caso de que el estímulo se produjera en ella.
Estos estudios llevan a pensar que el mecanismo evolutivo de selección de conductas y comportamientos está basado en estas dos estructuras, encargadas de estimular durante la actividad o suprimirla. Estos sistemas se encuentran muy relacionados con el hipotálamo y estrusturas límbicas que controlan procesos como el hambre, sexo temperatura, etc.; puede pensarse, pues, que las motivaciones producidas por aquellos sistemas influyen directamente en el hipotálamo y el sistema límbico. De ello puede deducirse que la destrucción o alteración de cichos zonas supondría dejar al individuo sin finalidades, convirtiendo su conducta en inexplicable.
