La capacidad lingüística es exclusiva del ser humano y se encuentran controlados por centros del lóbulo temporal del córtex cerebral. En los hombres existe una dominancia de un hemisferio (izquierdo en los diestros), mientras que en las mujeres estos centros parecen repartirse de manera más equitativa (en las mujeres, a diferencia de los hombres las hemorragias cerebrales rara vez producen trastornos del lenguaje.
Aún en su forma más simple, la comunicación lingüística requiere de grandes funciones asociativas que dan lugar a la representación de objetos y su sustitución por palabras, una abtracción para la clasificación de objetos y otra aún superior para la clasificación de grupos o interrelaciones. Además la función lingüística está asociada a la visión, el oído, al habla y a la expresión escrita.
En el hemisferio dominante se encuentran cuatro estructuras bien diferenciadas: el centro de Broca, el centro de Wernicke, el centro de Exner y el centro de Kussmaul. Una lesión en el área de Broca produce incapacidad para la coordinación de labios, lengua y cuerdas vocales; por otro lado, si la lesión se produce en el área de Wernicke el individuo pierde la comprensión del lenguaje hablado; en tercer lugar, si la lesión se produce en el área de Exner se pierde la comprensión escrita; por último, si la lesión se produce en el área de Kussmaul se producen trastornos que afectan a la escritura.
El córtex cerebral dedicado al lenguaje es muy amplio y, por lo general, una hemorragia suele producir trastornos más o menos graves en la capacidad lingüística. Por ejemplo, una lesión cerebral puede producir trastornos en la producción de lenguaje pero no en la expresión escrita o, por el contrario, incapacidad para la escritura pero no producir ninguna lesión en la lectura.
Un buen artículo aquí: El lenguaje.