La sinapsis constituye el punto de unión entre dos neuronas. Una neurona no transmite el impulso nervioso sólo a otra de las neuronas de la misma fibra. Una neurona se une a cuatro, seis o más neuronas de fibras diferentes. En estos casos la sinapsis retarda la tranmisión del impulso nervioso, hecho absolutamente necesario para dar tiempo a funcionar al mecanismo relacionado con la capacidad de elección.
El impulso nervioso llega por un cilindro-eje. Éste se inhibe o se potencia por la llegada en el mismo momento de otros impulsos, determinándose en cada neurona las dendritas a las que debe ir dirigido. Con este proceso se consigue seleccionar la información más relevante y desechar la secundaria. Una persona absorta en el estudio deja de percibir algunos sonidos de cierta intensidad, o el roce de su piel con la superficie.
Este tipo de inhibición del impulso nervioso es imprescindible, dada la gran cantidad de información que llega a nuestro cerebro. Asimismo, es imposible la no detección de ciertos estímulos importantes para la supervivencia.
La cantidad de uniones sinápticas depende del grado de evolución de la especie. Así, un estímulo en una medusa se transmite directamente a todo su cuerpo, sin ningún tipo de retardo pero también sin ninguna capacidad de elección ya que prácticamente carece de uniones sinápticas. Sin embargo, en el ser humano, se seleccionan los impulsos más importantes, se desechan los superfluos y, además, el impulso nervioso se orienta directamente al órgano encargado de efectuar la respuesta.
Si deseas saber el método utilizado por Golgi y perfeccionado por Ramon y Cajal y Del Río Ortega para el estudio de las conexiones nerviosas haz clic en el enlace siguiente: Tinción de Golgi